sábado, 24 de octubre de 2026

POR QUÉ PODEMOS ME REPRESENTA?

 

 

Porque comparto una manera de entender la política que sitúa la dignidad de las personas, la justicia social, la igualdad, la paz y la defensa de lo público por encima de los intereses económicos particulares.

Porque creo que la democracia no puede limitarse a garantizar derechos sobre el papel, sino que debe asegurar las condiciones materiales necesarias para ejercerlos. Porque no es plenamente libre quien no puede acceder a una vivienda, quien tiene que aceptar cualquier condición laboral para sobrevivir o quien depende económicamente de otros para tomar decisiones sobre su propia vida.

Para mí, la libertad, la igualdad y la democracia son inseparables de las condiciones económicas y sociales en las que vivimos.

Y porque entiendo que la política no debe limitarse a gestionar las desigualdades existentes, sino que debe aspirar a transformar las estructuras que las producen y perpetúan.

Estos son los principios y las propuestas por los que me identifico con Podemos.

1. LA PAZ, EL ANTIMILITARISMO Y LA DEFENSA DEL DERECHO INTERNACIONAL

Porque creo que la paz debe ser una prioridad política y que los conflictos internacionales deben abordarse mediante la diplomacia, la negociación y el respeto al derecho internacional.

Podemos rechaza la escalada armamentística, cuestiona el papel de la OTAN, defiende el desarme nuclear y apuesta por una política exterior independiente de los intereses estratégicos de las grandes potencias.

Comparto la idea de que la seguridad no puede construirse exclusivamente mediante la acumulación de armamento y que los recursos públicos deben priorizar  las necesidades sociales, la cooperación internacional y la prevención de los conflictos.

Porque la paz no es únicamente la ausencia de guerra: también requiere justicia, respeto a los derechos humanos y unas relaciones internacionales basadas en la cooperación y no en la imposición del más fuerte.

2. LA REDISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA Y JUSTICIA SOCIAL 

Porque considero que una sociedad no puede calificarse de justa cuando el crecimiento económico beneficia principalmente a una minoría mientras una parte importante de la población tiene dificultades para satisfacer sus necesidades básicas.

Podemos defiende una fiscalidad progresiva, la lucha contra el fraude y la evasión fiscal y una mayor contribución de los grandes patrimonios y beneficios empresariales para financiar derechos y servicios públicos.

Comparto la convicción de que la riqueza que genera una sociedad debe contribuir al bienestar colectivo y que quienes disponen de mayor capacidad económica deben realizar un esfuerzo proporcionalmente mayor.

No se trata únicamente de combatir la pobreza, sino también de reducir las enormes desigualdades en la distribución de la riqueza y del poder económico.

Porque el éxito económico de un país no debería medirse solamente por cuánto crece su economía, sino también, y sobre todo,  por cómo se reparte la riqueza y cómo vive la mayoría de su población.

 3. DEFENSA DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS Y DE SU GESTIÓN PÚBLICA DIRECTA

Porque considero que la sanidad, la educación, los servicios sociales y la atención a la dependencia son derechos y no oportunidades de negocio.

Podemos defiende que estos servicios deben garantizarse desde lo público, tanto en su financiación como en su gestión. Se opone a su privatización y apuesta por recuperar progresivamente la gestión directa de aquellos que han sido externalizados.

Comparto este planteamiento porque considero que la finalidad de un servicio público debe ser atender las necesidades de la ciudadanía, no generar beneficios para empresas privadas.

La gestión pública permite que las administraciones asuman directamente la responsabilidad sobre las decisiones, las inversiones y la calidad del servicio, siempre que existan transparencia, recursos suficientes y mecanismos eficaces de control.

También defiendo unas condiciones laborales dignas para quienes sostienen estos servicios y que los recursos disponibles se reinviertan en mejorarlos.

Porque lo público debe estar al servicio del interés general y porque los derechos fundamentales no deberían depender de la capacidad económica de cada persona.

4. LA VIVIENDA COMO DERECHO Y NO COMO NEGOCIO ESPECULATIVO

Porque considero inaceptable que acceder a una vivienda digna se haya convertido en una de las mayores dificultades económicas para millones de personas, especialmente para la juventud y las familias trabajadoras.

Podemos apuesta por erradicar las prácticas especulativas en el mercado inmobiliario, regular los precios del alquiler, combatir el acaparamiento de viviendas, ampliar significativamente el parque público de alquiler asequible y evitar la privatización del patrimonio público residencial.

Comparto la idea de que la vivienda es un derecho fundamental, no una mercancía con la que especular ni un instrumento para acumular riqueza a costa de las necesidades de la mayoría. Nadie debería poder enriquecerse convirtiendo en un negocio el derecho de otras personas a tener un hogar.

No se trata de negar la propiedad privada ni de eliminar el alquiler residencial, sino de impedir que la búsqueda de rentabilidades especulativas convierta una necesidad básica en un bien inaccesible para una parte creciente de la población.

Defiendo especialmente la creación de un parque público de vivienda permanente, de gestión pública y destinado al alquiler asequible.

Porque una vivienda debe ser, ante todo, un lugar donde desarrollar un proyecto de vida, no simplemente un activo financiero del que obtener la máxima rentabilidad posible

 5. DEFENSA DE LOS DERECHOS LABORALES, SALARIOS DIGNOS Y REDUCCIÓN DE LA JORNADA LABORAL

Porque considero que trabajar debe permitir vivir dignamente y no simplemente sobrevivir.

Podemos propone elevar el salario mínimo interprofesional a 1.800 euros mensuales, reducir la jornada laboral a 30 horas semanales sin pérdida salarial, combatir la precariedad y fortalecer la negociación colectiva.

Comparto el objetivo de mejorar los salarios y repartir de manera más justa los beneficios del progreso económico y tecnológico.

Los avances en productividad no deberían traducirse exclusivamente en mayores beneficios empresariales, sino también en mejores condiciones laborales y más tiempo para la vida personal, familiar y social.

Soy consciente de que transformaciones de esta magnitud requieren planificación, gradualidad y medidas que permitan adaptarse a las pequeñas empresas y a los sectores con mayores dificultades.

Pero considero que esas dificultades deben abordarse con políticas económicas adecuadas, no utilizarse para descartar de antemano cualquier avance en los derechos laborales.

Porque el progreso no debería significar únicamente producir más, sino también vivir mejor, trabajar en condiciones dignas y disponer de tiempo para vivir.

 6. EL FEMINISMO,  LA IGUALDAD REAL, Y LA TRANSFORMACIÓN DE LAS ESTRUCTURAS DE DESIGUALDAD

Porque creo que la igualdad entre mujeres y hombres no se consigue únicamente reconociendo los mismos derechos ante la ley.

Podemos defiende un feminismo que busca transformar las desigualdades económicas, laborales, sociales y culturales que siguen afectando a las mujeres.

Apuesta por erradicar las violencias machistas, garantizar los derechos sexuales y reproductivos, promover la autonomía económica de las mujeres y desarrollar un sistema público de cuidados que permita repartir de manera justa las responsabilidades familiares y sociales.

Comparto especialmente la idea de que los cuidados no pueden seguir recayendo mayoritariamente sobre las mujeres ni mantenerse invisibles en la organización económica de nuestra sociedad.

Cuidar a la infancia, atender a las personas mayores o acompañar a quienes se encuentran en situación de dependencia son trabajos imprescindibles para sostener la vida y deben contar con reconocimiento social, recursos públicos y condiciones laborales dignas.

También considero fundamental garantizar la autonomía de las mujeres sobre sus cuerpos, sus decisiones y sus proyectos de vida.

Porque no puede existir igualdad real sin autonomía económica, sin libertad sobre el propio cuerpo, sin una vida libre de violencias y sin una distribución justa del trabajo y de los cuidados.

7. LA PROTECCIÓN DE LOS RECURSOS Y LOS SECTORES ESTRATÉGICOS: EL INTERÉS GENERAL POR ENCIMA DEL BENEFICIO PRIVADO

Porque considero que los recursos imprescindibles para la vida no deberían gestionarse atendiendo exclusivamente a criterios de rentabilidad económica.

Podemos defiende que el agua, la energía y determinados servicios básicos deben estar al servicio del interés general.

Apuesta por recuperar la gestión pública de servicios privatizados, crear empresas públicas en sectores estratégicos, combatir la concentración del poder económico y garantizar el acceso de toda la ciudadanía a los suministros esenciales.

Comparto la convicción de que el Estado y las administraciones públicas no deben limitarse a corregir los problemas que genera el mercado, sino que deben tener capacidad para intervenir directamente en la economía y garantizar los derechos colectivos.

La propiedad y la gestión públicas, acompañadas de transparencia y buena administración, son instrumentos para democratizar la economía, orientar las inversiones hacia las necesidades sociales y reducir la dependencia de determinados intereses privados.

Porque el agua, la energía y los recursos esenciales para la vida deben estar al servicio de las personas, y no las personas al servicio de su rentabilidad.

8. LA JUSTICIA CLIMÁTICA, LA PROTECCIÓN DEL TERRITORIO Y UNA TRANSICIÓN ECOLÓGICA SOCIALMENTE JUSTA

Porque considero que el cambio climático constituye uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo y que sus consecuencias afectan tanto al medio ambiente como a nuestra salud, nuestra economía y nuestras condiciones de vida.

Podemos defiende reducir las emisiones contaminantes, impulsar las energías renovables, proteger los ecosistemas, reforzar el control público de los recursos estratégicos y transformar el modelo productivo hacia actividades sostenibles.

Comparto especialmente su planteamiento de que la transición ecológica debe realizarse con criterios de justicia social.

No sería justo que las familias trabajadoras y los sectores más vulnerables asumieran los mayores costes de una crisis ambiental a la que han contribuido de manera desigual.

Por eso defiendo que quienes más contaminan y disponen de mayor capacidad económica deben asumir mayores responsabilidades.

También considero imprescindible cuestionar un modelo de desarrollo basado en el aumento permanente del consumo de recursos naturales, como si viviéramos en un planeta sin límites.

Debemos revisar qué producimos, cómo lo producimos, cuánto consumimos y para qué, dando prioridad a las necesidades humanas, la conservación de los recursos y el bienestar colectivo.

Porque no puede haber justicia social sin justicia climática, ni una transición ecológica verdaderamente justa si sus costes recaen sobre quienes menos recursos tienen y menor responsabilidad poseen en el deterioro ambiental.

9. LA PROFUNDIZACIÓN DEMOCRÁTICA, LA LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN Y LA ELIMINACIÓN DEL PODER  DE LAS ÉLITES ECONÓMICAS 

Porque considero que la democracia no puede reducirse al ejercicio del derecho al voto cada cuatro años.

Podemos defiende que las decisiones políticas deben responder al interés general y no estar condicionadas por la influencia desproporcionada de los grandes poderes económicos.

La concentración excesiva de riqueza puede convertirse también en una concentración de poder político, especialmente mediante la influencia sobre los gobiernos, las instituciones, los medios de comunicación y la elaboración de las leyes.

Por eso comparto sus propuestas para combatir la corrupción y las puertas giratorias, regular los grupos de presión, reforzar la transparencia institucional, garantizar el pluralismo informativo y ampliar los mecanismos de participación ciudadana.

También considero necesario democratizar la economía, fortalecer los derechos laborales y ampliar el control público sobre los sectores estratégicos.

Una sociedad en la que unos pocos concentran enormes recursos económicos corre el riesgo de que esa desigualdad se traduzca también en una capacidad desigual para influir en las decisiones colectivas.

Y esto exige controles tanto sobre los poderes privados como sobre las propias instituciones públicas.

Porque una democracia plena no debería limitarse a garantizar que todas las personas tengan un voto, sino también impedir que la concentración de riqueza se convierta en el poder  sobre las decisiones que afectan al conjunto de la ciudadanía.

10. LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS, LA DIVERSIDAD, LA INCLUSIÓN  Y LA SOLIDARIDAD 

 Porque creo en una sociedad en la que todas las personas tengan los mismos derechos, independientemente de su origen, nacionalidad, situación económica, orientación sexual, identidad de género, discapacidad, creencias o cualquier otra condición personal o social.

Podemos defiende los derechos de las personas migrantes y refugiadas, del colectivo LGTBIQ+ y de quienes sufren discriminación o exclusión social.

Apuesta por combatir el racismo, la xenofobia, la LGTBIfobia y cualquier forma de discriminación, proteger la diversidad familiar y promover una sociedad inclusiva.

Comparto la idea de que los derechos humanos deben ser universales y de que su reconocimiento formal debe acompañarse de políticas públicas que permitan ejercerlos realmente.

También defiendo una solidaridad que no termine en nuestras fronteras, basada en la cooperación entre los pueblos, la protección de las personas más vulnerables y el respeto al derecho internacional.

La diversidad de identidades, culturas, creencias y formas de vida no debería entenderse como una amenaza, sino como una realidad que debe abordarse desde el respeto a los derechos y libertades de todas las personas.

Porque una sociedad democrática no debe exigir que todas las personas seamos iguales en nuestras identidades, creencias o formas de vida, sino garantizar que todas seamos iguales en derechos, dignidad y oportunidades.

 11. LA DEFENSA DE LAS PENSIONES PÚBLICAS FRENTE ALA PRIVARIZACIÓN Y LA CAPITALIZACIÓN

Porque considero que una pensión digna es un derecho social que debe estar garantizado colectivamente y no depender de la capacidad individual de ahorro ni de los resultados de los mercados financieros.

Podemos defiende el fortalecimiento del sistema público de pensiones, basado en el reparto y la solidaridad entre generaciones, la revalorización de las pensiones para mantener su poder adquisitivo y la mejora de las pensiones mínimas y no contributivas.

Comparto su rechazo a sustituir progresivamente el sistema público por modelos de capitalización individual, en los que cada persona debe acumular ahorros e invertirlos para financiar su propia jubilación.

Considero que convertir las pensiones en un producto financiero supone trasladar una parte importante de la responsabilidad y de los riesgos desde el conjunto de la sociedad hacia cada trabajador o trabajadora, y puede aumentar las desigualdades entre quienes han tenido salarios elevados y carreras laborales estables y quienes han sufrido precariedad, desempleo o interrupciones para dedicarse a los cuidados.

Defiendo un sistema público sólido, financiado de manera suficiente y sostenible, en el que las pensiones sean un instrumento de protección social y solidaridad intergeneracional, no una fuente de negocio para las entidades financieras.

Porque una vida de trabajo debe dar derecho a una vejez digna, no a una jubilación condicionada por las fluctuaciones de la Bolsa. Las pensiones son un derecho social, no un negocio financiero.

POR TODO ESTO PODEMOS ME REPRESENTA 

No porque considere que todas sus decisiones hayan sido acertadas, ni porque comparta necesariamente cada una de sus propuestas. Tampoco porque renuncie a cuestionar sus errores o a exigir rigor, coherencia y responsabilidad en su acción política.

Me representa porque comparto los principios fundamentales de su proyecto.

La paz frente a la escalada bélica. La justicia social frente a los privilegios. Los servicios públicos frente a la mercantilización de los derechos. La vivienda como un hogar y no como un negocio especulativo. El trabajo digno frente a la precariedad. El feminismo frente a las desigualdades. La protección de los recursos comunes frente a su explotación exclusivamente lucrativa. La justicia climática frente al deterioro del planeta. La democracia frente a la concentración del poder económico. Y los derechos humanos frente a la discriminación y la exclusión.

Porque considero que el bienestar de una sociedad no puede medirse solamente por sus indicadores macroeconómicos, mientras una parte importante de su población tiene dificultades para acceder a una vivienda, mantener unas condiciones de vida dignas o desarrollar libremente su proyecto personal.

Porque no entiendo la libertad como un privilegio de quienes disponen de recursos suficientes para ejercerla.

Y porque estoy convencida de que la política debe servir para transformar las condiciones que generan desigualdad, proteger los bienes comunes y garantizar que todas las personas puedan vivir con dignidad.

No busco un proyecto político perfecto ni un partido al que haya que darle siempre la razón. Busco un proyecto cuyos principios se correspondan con la sociedad que quiero contribuir a construir.

Por eso Podemos me representa. Porque creo que la economía debe estar al servicio de las personas, que los derechos no pueden depender del poder adquisitivo y que la democracia debe tener la capacidad de situar el interés general por encima de los privilegios de unos pocos.

Porque gobernar no debería consistir únicamente en administrar lo que existe, sino también en tener la voluntad política de transformar aquello que consideramos injusto.

 

 

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